Cómo la vida recupera sus derechos un año después del incendio del Massif des Maures

En esta foto vemos la regeneración en la copa de un brezo arborescente (Erica arbórea) quemado en el incendio de agosto de 2021 del Reserva Natural Nacional Plaine des Maures en Var.

Los incendios son “herbívoros globales”: destruyen las partes generalmente no enterradas de las plantas, como el follaje y las ramas, incluso el tronco de los árboles, pero también a veces la parte superior de las raíces o los tocones.

Muchas plantas son bastante tolerantes a fuegos mediterráneos “clásicos”, pequeñas magnitudes. Se han adaptado a él fisiológicamente (movilización de yemas secundarias, almacenamiento de agua) y/o morfológicamente. Los alcornoques y ciertas coníferas, por ejemplo, tienen cortezas especiales con un grosor y una constitución que protegen las partes vivas.

Incendios que actúan como “herramientas de gestión ambiental”

Otras plantas tienen cogollos colocados en la base de las plantas para regenerarse tan pronto como desaparezca la parte vegetativa.

Finalmente, muchas especies dependen de la regeneración a partir de semillas en lugar de la regeneración vegetativa. Dispersión de semillas desde los conos de coníferas (como conos) pueden verse favorecidos por el calor, lo que hace que revienten y se propaguen. La germinación también se ve favorecida en la parte superior del suelo, especialmente en la disponibilidad de nutrientes post-incendio.

Así, con la vegetación se ha adaptado, poseyendo capacidades para regenerarse después de algunos de los eventos catastróficos lo que constituye incendios. Durante milenios, estos incendios también han servido como herramientas de gestión ambiental: esculpen paisajes, desde la tala hasta la “limpieza” de bosques. Una “apertura” del entorno buscada a menudo por los planificadores, para las prácticas pastorales… así como para la prevención de fuegoexactamente.

Un terrible incendio para la biodiversidad de la reserva natural Plaine des Maures
Un terrible incendio para la biodiversidad de la reserva natural Plaine des Maures – Romain Garrouste / MNHN (a través de The Conversation)

La corona, una forma particular de regeneración en el Massif des Maures

Esta especie de coronas de bonsái de incendios dan testimonio de incendios pasados ​​y de la capacidad de estas plantas para regenerarse a partir del tocón, a partir de cogollos semienterrados que despiertan tras el incendio, a veces muy rápidamente, en función de la estación y de la humedad presente en la tierra.

El interior del muñón suele quemarse y luego excavarse por organismos xilófagos (hongos, insectos). El crecimiento de estas plantas se hace pues por estas sucesivas coronas concéntricas que se convierten en testigos de fuegos pasados, a menudo formando una cuenta o “lignotuber”. Años después de los incendios, podemos encontrar así escondidos tocones de arbustos sobredimensionados que parecen modestos, con una edad muy superior a la que sugiere el diámetro y la altura de sus tallos.

brezos (Erica sp.), cableado (Phyllirea spp.) pero también madroños (Madroño unedo) forman esas características coronas de color verde brillante que marcan el paisaje abrasado y atraen la vida silvestre, incluidas las primeras insectos y aves.

Las consecuencias del megaincendio Massif des Maures aún se están estudiando. La regeneración ha comenzado pero no permite prejuzgar los impactos directos e indirectos sobre fauna silvestre notablemente. Tomará varios años hacer un balance de esto, además de los efectos del fuego, los de las sequías de verano e invierno, debido a calentamiento global.

Este análisis fue escrito por Romain Garrousteinvestigador del Instituto de Sistemática, Evolución, Biodiversidad del Museo Nacional de Historia Natural.
El artículo original fue publicado en el sitio de La conversación.

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